Lengua y cultura

Lengua y cultura, una relación ancestral

El profesor David Rull, en sus clases del máster de Periodismo de viajes, nos introdujo hace unas semanas en un debate que, a pesar de ser un tema muy manido, no deja de estar vigente en cualquier época. Lengua y cultura siempre han ido de la mano. No obstante, existe un eterna lucha sobre si es el idioma el que influye en una cultura y la hace progresar o si es esta última la que define y moldea una de nuestras herramientas de comunicación más importantes.

Prueba de esto es que en todos los idiomas del mundo no solo basta con saber expresarse gramatical o idiomáticamente, sino que el contexto es igual de fundamental. Por tanto, la importancia de la cultura en el lenguaje es fundamental. El estudio de la misma lo lleva a cabo una disciplina llamada etnolingüística, definida en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española como la «disciplina que estudia las relaciones entre la lengua y la cultura de uno o varios pueblos».

En el intento de buscar una definición y una delimitación de conceptos, Casado Velarde afirma que «en el estudio de la múltiple e íntima vinculación entre lenguaje y cultura, es importante distinguir si el punto de partida es el lenguaje o la cultura, es decir, si se trata de la interpretación cultural de una lengua o de la expresión idiomática de una cultura». De ahí que establezca la distinción en el seno de la etnolingüística entre lingüística etnográfica (estudio de los hechos lingüísticos en cuanto determinados por los saberes acerca de las cosas, es decir, en cuanto determinados por la cultura) y etnografía lingüística (estudio de la cultura, es decir, de los saberes acerca de las cosas, en cuanto manifestada por el lenguaje).

El hispanista argentino Germán Fernández Gizzetti en su artículo La etnolingüística: del mundo del idioma al mundo de la cultura considera que el precursor o padre de la etnolingüística es W. von Humboldt, especialmente por la contribución que supone su trabajo póstumo Sobre la diversidad de estructura del lenguaje humano y su influencia en la evolución espiritual de la humanidad. Ahora bien, para muchos otros lengua y cultura podrían definirse como el mismo ente. Según Kottak, la cultura tiene unas características que igualmente podrían servir para definir a una lengua: Lo abarca todo, es general y específica a la vez, se aprende (por transmisión), es simbólica, se adapta y mal-adapta, somete a la naturaleza, se comparte, tiene pautas y se usa creativamente.

Esta  breve reflexión no pretende más que dar unas pinceladas sobre este debate ancestral para acrecentar el interés sobre estas dos ramas de conocimiento que, de manera consciente o inconsciente, siempre serán transversales a cualquier actividad que desarrollemos. Cualquier periodista, humanista o viajero que se precie debe tener muy en cuenta que la cultura y la lengua son aspectos que siempre van de la mano y tiene que tenerlos presente en su producción de contenidos.

 

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