Castell Cartoixa / Eva Tomàs

Castillos y murallas: Un recorrido por la Terrassa medieval

Terrassa es una ciudad catalana situada en la comarca del Vallès Occidental y co-capital de la misma junto con Sabadell. Actualmente es una ciudad grande y cuenta con más de 200.000 habitantes, pero cuando se originó, alrededor del siglo XI, era sólo un pequeño núcleo de población alrededor de un castillo-palacio que lo dominaba y controlaba. Hoy en día, aún quedan en el centro de la ciudad algunos elementos de la época medieval, que nos permiten imaginar cómo eran la villa en aquel momento. Con esta ruta nos lanzamos, pues, a recorrer esos lugares que fueron clave en la vida terrasense entre los siglos XI y XV.

 

Torre del Palau
Torre del Palau / Eva Tomàs

Pl. de la Torre del Castell Palau, S/N. Para visitar el interior hay que concertarlo previamente. Información, horarios y servicios: http://www.terrassa.cat/es/torre-del-palau-i-civmt

Empezamos el recorrido por su inicio más lógico, la única torre que queda del antiguo castillo-palacio, que actualmente está en una plaza rodeada de edificios, entre la calle Cremat y la calle Gavatxons. La primera documentación que se tiene sobre ésta es del año 1091, y se cree que antes de la formación de la villa era un castillo que servía como punto de vigilancia y dominación del territorio. A partir del siglo XII se convirtió en Palacio condal, donde residieron personas ilustres como el conde Ramon Borrell, Jaime I el Conquistador (s.XIII), y su hijo Pedro el Grande (s.XIV), entre otros. El palacio, del cual solo queda esta torre, era el centro del poder político de la villa.

Debido al inicio de una época de prosperidad económica, en el siglo XII empieza la formación de la villa alrededor del castillo. Esta se estructuraba a partir de tres calles principales, más o menos paralelas: la calle superior o soberana, que actualmente es la calle de las Parras; la calle media, actualmente calle Mayor; y la calle de abajo, actualmente calle “de Baix”. A parte del castillo, el centro de la villa contaba naturalmente con su plaza principal, la actual Plaça Vella, donde se celebraba el mercado municipal. La muralla, construida en el siglo XIV, tenía diferentes portales: el Portal Major (también llamado Portal de Sant Roc), el Portal Nou, el Portal de la Font y el Portal Cremat. Actualmente no queda ningún vestigio de los portales ni de la muralla, pero el recorrido de esta está marcado en el suelo con una línea, que se puede seguir a fragmentos.

Sant Pere
Sant Pere d’Ègara / Eva Tomàs

Pl. del Rector Homs, 1. Se puede visitar, las visitar guiadas hay que concertarlas previamente. Información, horarios y servicios: http://www.seudegara.cat/

Actualmente situado en el barrio de Sant Pere, este conjunto de tres iglesias – Sant Pere, Santa Maria y Sant Miquel – era en la época medieval uno de los centros neurálgicos de la vida terrasense, a pesar de encontrarse fuera de las murallas, en un núcleo de población distinto, el de Sant Pere. Las tres son iglesias románicas, que se empezaron a construir a partir del siglo V y se terminaron hacia el siglo XII. El gran interés que tiene este conjunto, a parte de su innegable belleza, es que allí se encuentran vestigios no sólo de la época medieval, sino de épocas anteriores, ya que las iglesias se construyeron sobre antiguos edificios de la época visigótica.

Castell Cartoixa
Castell Cartoixa / Eva Tomàs

Calle Salmerón, 17. Se puede visitar gratis, las visitas guiadas hay que concertarlas previamente. Información, horarios y servicios: http://www.terrassa.cat/es/castell-cartoixa-vallparadis

Este castillo, situado en un lado del torrente del Parc de Vallparadís, ha ido cambiando de dueño y de función a lo largo de los siglos. En el siglo XII, Ramon Berenguer III, conde de Barcelona, vendió un terreno al noble Berenguer Senla y a su esposa Ermessenda, que comprendía una parte del torrente de Vallparadís. La venta iba condicionada por la construcción de una fortaleza, que se llevó a cabo ese mismo siglo. Los descendientes de este noble siguieron viviendo durante generaciones en el castillo, hasta que una de ellas, Blanca de Centelles, cedió sus dominios a la orden cartujana, y el castillo pasó a ser el monasterio de Sant Jaume de Vallparadís. Más adelante pasó a ser propiedad de la familia Sentmenat, que en el siglo XVIII lo vendió, y su nuevo propietario lo dejó convertirse en ruinas y lo utilizó con finalidades agrícolas. Actualmente es la sede del Museu Municipal de Arte.

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