India footprint

Plasmati: “Para mí, ser feliz es ser rico; para mí la India es feliz”

Gaetano Plasmati es un fotógrafo, periodista y escritor italiano. Tiene 51 años y ha viajado alrededor del mundo visitando países como Siria, Camboya, Grecia y Turquía entre muchos otros; asegura que la India se ha convertido en su segundo hogar. Empezó a ser su gran amor cuando viajó como explorador al país asiático, e incluso montó una exposición fotográfica que ha llevado por todo el mundo, llamada Madre India. Hoy en día lleva visitando el país asiduamente más de 20 años. 

Hace seis años Gaetano creó —y desde entonces dirige—  una revista: Intransit. Una muestra de prensa libre que, con un formato basándose en el lenguaje de la fotografía, se centra en promover la realidad local hacia una perspectiva más grande e internacional.  

¿Cuándo empezaste a viajar? ¿Por qué lo hiciste?

Yo comencé a viajar hace 25 años. Me gusta la fotografía de paisajes, amo viajar, es mi pasión. Me gusta ser un explorador, me gusta explorar nuevas personas, culturas, lugares y religiones.

¿Cuándo pensaste en visitar la India por primera vez?

Tenía 21 años cuando pensé en ir ahí. Muchos de los fotógrafos más famosos han viajado a la India y han tenido historias que contar; la variedad de colores en ese país fue lo que me atrajo. La primera vez que fui, fue horrible para mí, pues para los europeos es muy difícil; e India no es hoy lo que era hace 20 años. Sé de varias personas que regresaron después de tan sólo un día. Puedes llegar a sentir una soledad matadora que te invade.

Fue difícil viajar, pues había mucha gente, caminos de tierra y poca conectividad; pero después de los primeros intentos, se vuelve más fácil y terminas enamorándote de la India al ver sus grandes monumentos, su religión y lugares como Rajasthan.

Y con todo eso, ¿cómo es que tú volviste al país?

El color y las historias de la gente me hipnotizaron y me ataron a la India.

Gaetano

¿En qué aspectos ves mayores diferencias entre tu cultura y la suya?

En la India, como en todas partes, hay gente buena y gente mala, pero conozco personas en todas partes que me hacen sentir como en casa. Para mí es fácil trabajar en la India porque la sociedad tiene las puertas abiertas para la educación y el trabajo. Me parece que son hospitalarios y alegres. En Europa estamos tristes pues trabajamos para tener beneficios económicos, en cambio en la India trabajan para la familia; y creo que tal vez la próxima generación sea infeliz, pero al menos en el presente, cuando te adentras en los barrios marginales, te das cuenta que materialmente hablando, la gente no tiene nada, todo lo que tienen es felicidad. Y yo, más que nada, amo esparcir felicidad con mis fotografías.

Los medios internacionales muestran a la India como un país pobre, ¿tú qué opinas al respecto?

No sé cómo describir la pobreza. Para mí, ser feliz es ser rico; para mí la India es feliz, así que no puedo decir que sea pobre.

Una vez, estaba viajando a las montañas y llevaba una maleta que pesaba más de 20 kg con todo tipo de cosas en ella: comida, ropa, agua, etc.; pero cuando aterricé se había extraviado, y tuve que ir a escalar sin ella. Terminé durmiendo en el suelo, sólo con un techo encima y la verdad es que era muy feliz; así que para mí, pobre no es alguien que no tiene dinero, pero sí alguien que no es feliz.

India es un país con superpoblación, el segundo más habitado del mundo, ¿te supone un problema a la hora de trabajar?

Más bien me encanta ese hecho. India es tan extensa y hay tantas historias por descubrir que nunca me siento solo ahí, siempre hay gente dispuesta a contar sus anécdotas e historias. Amo explorar la India, han pasado 20 años y aún sigo explorando en cada viaje; siempre hay movimiento, sea de día o de noche, y me encanta esa parte de la India.

¿Cuál fue el primer lugar de la India que sentiste como tuyo?

Mumbai fue la primera ciudad que me hizo sentir en casa; fui a los barrios marginales para celebrar el Holi Festival. La gente dice que los barrios bajos son peligrosos, pero yo fui ahí y enseñé fotografía a 500 estudiantes, incluso le presté mi cámara a los niños que estaban en el lugar y más tarde exhibí sus fotografías en una sala de Mumbai —India—.

Has viajado a muchos países, ¿por qué solo este se ha convertido en tu segundo hogar?

Es el primer país al que viajé en toda mi vida. Nunca estoy feliz en Europa, pero estoy feliz en India, encuentro placer en descubrir nuevas historias cada día. Es un país lleno de contrastes, colores, multitud de paisajes, de religión, arte, historia, etc. Más que nada, en India me he perdido muchas veces, pero siempre me he encontrado a mí mismo y mejor que antes. India es mi madre, me alimentó y me convirtió en adulto.

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